lunes, 29 de enero de 2018

Checas



En este post, conoceremos unas instalaciones utilizadas durante la
Guerra Civil Española (17 de julio de 1936 – 1 de abril de 1936), utilizadas en la zona republicana, al margen de las leyes con la misión de detener, interrogar, torturar, juzgar y ejecutar a personas simpatizantes con el bando rebelde, siendo utilizadas por personas o grupos relacionados con partidos o sindicatos republicanos.
Las checas, eran conocidas por el nombre de quien las dirigía, el nombre de la calle donde estabas situadas, el organismo del cual dependían o la agrupación política de las controlaba.
Tras el triunfo parcial de la insurrección armada del año 1934, contra el Gobierno de la II República, la cual triunfo parcialmente, a causa de lo cual España quedó partida en dos zonas, cediendo el gobierno a las demandas que las organizaciones obreras que se entregaran armas a sus militantes.
Las instituciones como el ejército, la policía y la judicatura quedaron debilitadas a causa de la rebelión de muchos de sus integrantes, la ejecución o encarcelamiento de otros y las sospechas sobre los restantes, donde los socialistas, comunistas y anarquistas los veían como brazo ejecutor de la clase dominante, a la cual deseaban derrotar.
La entrega de armas a las organizaciones obreras por parte del Gobierno, debilitó aún más a las instituciones constitucionales, siendo superadas y sustituidas por organismos oficiosos creados por partidos y sindicatos obreros.
A causa del conflicto, fueron excarcelados numerosos presos comunes, acomodándose estos en diversos órganos represivos, siendo aceptados especialmente por los anarquistas estos presos excarcelados.
El general Queipo de Llano y Sierra, atemorizaba a los republicanos con sus emisiones radiofónicas.
El general Emilio Mola Vidal, proclamó la existencia que una quinta columna que se uniría a las otras cuatro que se dirigían hacia Madrid sembrando la inquietud entre sus adversarios.
A causa de los bombardeos aéreos sobre Madrid, que afectaron especialmente a la población civil madrileña, alimentaron el deseo de venganza entre los milicianos contra los simpatizantes de los nacionales más próximos y débiles.
Como se necesitaba dinero para la guerra, se incautaban los bienes de los detenidos como sospechosos de colaborar con el bando contrario, a causa de lo cual las checas quitaban el dinero, joyas y demás bienes a los detenidos entregando un parte de ellos a la Dirección General de Seguridad, aunque algunas checas detenían a personas de posición económica para incautar sus bienes, sin estar demostrada su colaboración con el enemigo, a causa de que los miembros de los tribunales chequistas eran remunerados según lo que recaudaban.
El nombre de checa proviene de Rusia, en el año 1917 donde la Comisión Extraordinaria (Chrezvichàinaia Komissia) con la misión de que los bolcheviques reprimiesen con dureza cualquier acto contrarrevolucionario.
En la actualidad, aun se discute si son consideradas checas las Milicias de Vigilancia de la Retaguardia y la sede del Departamento Especial de Información del Estado (DEDIDE) sito en la callo O´Donnell.
También eran consideradas por algunos historiadores como checas, algunas organizaciones tales como los Linces de la República, la Guardia de Asalto, la Escuadrilla del Amanecer o las Milicias Populares de Investigación.
En agosto del año 1937, Indalecio Prieto (Ministro de Defensa), crea el SIM (Servicio de Investigación Militar para unificar los distintos servicios de inteligencia.
También el NKVD (policía soviética), opero en España poseyendo incluso sus propias cárceles para sus detenidos.
Los agentes de las checas actuaban tras recibir denuncias anónimas, las cueles eran efectuadas en muchas ocasiones por sirvientes, deudores o enemigos de los denunciados, generalmente realizaban las detenciones por las noches, se realizaba un registro domiciliario al detenido, incautándose sus bienes de valor, incluso en algunas ocasiones se ejecutaba al detenidos sin más trámite, aunque generalmente era interrogado en un ambiente hostil, la falta de garantías del sistema, propicio que en las checas ciertos delincuentes se enriquecían, asesinando inocentes.
Las checas mas institucionalizadas, entre ellas el Comité Provincial de Investigación Pública, poseían tribunales formados por organizaciones izquierdistas, los cuales carecían de formación jurídica y en muchos casos una mínima formación, los detenidos no tenían derecho a defenderse, incluso ni tan solo se les informaba de los cargos por los cuales estaban acusados.
Los detenidos tras ser juzgados podían ser libertados, ajusticiados o en algunos casos ser encarcelados.
En caso de ser condenados los detenidos a la pena de muerte, esta era definitiva, inapelable y de inmediato cumplimiento.
Cesar Vidal Manzanares, periodista y escritor español, calcula que en España hubo un total de 331 checas.
En Madrid había más de 200 checas.
En las checas de Valencia, en septiembre del año 1936, fueron asesinadas cerca de 5.000 personas, entre las checas valencianas podemos destacar la Checa de Santa Úrsula y la Checa de Sorní.
En Barcelona, Cesar Vidal menciona un total de 46 checas, de las cuales podemos destacar, la Checa de Vallmajor, Checa de la calle Zaragoza, Checa de la Tamarita, Checa del Seminario y la Checa de San Elías.
En Lérida, el Comité de Salud Pública de Lérida acabo con la vida, durante el primer mes de la guerra, con la vida de más de 250 personas.
En Murcia, en la Checa Madre de Dios, la prensa libertaria denunció que pasaron por ella unas 70 personas.
Realmente las instalaciones de las checas eran muy diferentes entre ellas, pero muchas de ellas utilizabas sistemas de tortura que van desde palizas, electrocuciones, celdas de hielo, campanas de calor, ruidos estridentes, luces fijas, la carnicería (donde se amputaban extremidades en vivo), etc.


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