Cosas de Jorge

jueves, 2 de febrero de 2017

Hielo instantáneo


Hoy vamos a conocer uno de esos productos químicos que rodean nuestra vida, el acetato de sodio, también conocido como etanoato de sodio, lo cual no es otra cosa que la sal del ácido acético.

Para los químicos inexpertos (como yo), os contare que el ácido acético consiste en un ácido que se encuentra en el vinagre, siendo este el principal causante de su agrio sabor y olor.

El acetato de sodio se utiliza en la industria textil para neutralizar las corrientes del ácido sulfúrico, también es utilizado como fotorresistente en la utilización de colorantes de anilina.

También se utiliza el acetato de sodio en el encurtido con cromo.

El acetato de sodio es utilizado también para retardar la vulcanización del cloropropeno en la producción sintética del caucho.

También, a los que solemos leer la letra pequeña de los envoltorios, donde pone los ingredientes de los alimentos elaborados que adquirimos, estamos acostumbrados a encontrar unos extraños ingredientes “E” seguidos de tres números, pues el acetato de sodio es uno de esos famosos “E” concretamente el E 262 (acetato de sodio) utilizado como conservante y acidulante sintético para prevenir hongos y bacterias, obteniéndose del ácido acético (E 260).

El acetato de sodio, produce una curiosa reacción, al disolver el acetato de sodio en agua caliente, si después enfriamos esta solución, provoca una cristalización de forma rápida lo que es conocido como Hot Ice.

Por la reacción que habéis observado en el vídeo (Hot Ice), es por la que os he escrito sobre el acetato de sodio.

Este experimento químico, consiste simplemente en obtener de un líquido, hielo caliente instantáneo, parece que es cosa de magia, pero la química tiene muchos experimentos que parecen números de magia.

Para obtener hielo instantáneo caliente (Hot Ice), solo es necesario tener acetato de sodio (un polvo blanco, obtenido del vinagre), disolverlo en agua caliente, colocarlo en el congelador y al volcarlo en un recipiente en estado líquido con cuidado, al tocarlo con un dedo cristaliza, desprendiendo calor y solidificándose, adquiriendo la apariencia de un trozo de hielo, si se vuelca, con un poco menos de cuidado, tal como se vuelca va solidificándose.

En la formación de los futuros químicos, este experimento se utiliza para demostrar el fenómeno de la supersaturación, que consiste en la capacidad de algunas soluciones de contener más material disuelto del que normalmente deberían.