Cosas de Jorge

martes, 15 de noviembre de 2016

Conociendo nuestros huesos


Con este post conoceremos mejor ese armazón óseo que da sustento a nuestros músculos y órganos internos.

Un hueso consiste en un tejido firme, duro y resistente el cual forma el endoesqueleto (estructura interna que da soporte a los animales vertebrados), aunque también posee tejidos blandos.

Los huesos están formados por un tejido óseo formado por osteocitos (células) y componentes extracelulares calcificados.

Nuestro sistema óseo está recubierto por un tejido conectivo fibroso (periostio) y sus articulaciones están cubiertas por un tejido cartilaginoso, en el interior de los huesos se encuentra la médula ósea.
Los huesos también poseen vasos sanguíneos y nervios.

Las principales funciones de los huesos son mecánicas, metabólicas y sintéticas.

La función mecánica de los huesos nos sirve de protección, formando cavidades que protegen a los órganos internos más importantes de posibles traumatismos, también sirve de sostén de órganos y tejidos blandos, permite el movimiento con la ayuda de músculos y tendones, también son huesos los que nos permiten escuchar el sonido en el oído medio.

Los huesos, también poseen funciones metabólicas, acumulando en ellos minerales, especialmente calcio y fósforo, también almacenan los factores de crecimiento, siendo la matriz ósea la que posee el factor de crecimiento insulínico, el factor de crecimiento transformante beta, la proteína morfogénica ósea, etc, almacenan energía guardando en la médula ósea amarilla los ácidos grasos, también absorbiendo o liberando sales alcalinas en la sangre regulan el pH de esta, también los huesos acumulan metales pesados y otros elementos nocivos extrayéndolos de la sangres y liberándolos paulatinamente para su excreción, además realizan una función endocrina.

Los tejidos esponjosos de los huesos largos mediante la médula ósea roja realizan la hematopoyesis (formación de células sanguíneas).

En los humanos adultos forman su esqueleto alrededor de 206 huesos, sin contar los dientes, los huesos sutúrales (supernumerarios del cráneo) y los huesos sesamoideos (huesos de las articulaciones).

Curiosamente, los recién nacidos poseen unos 300 huesos en lugar de los 206 que poseen los adultos, la misión que posee este mayor número de huesos es facilitar el parto, los bebes tienen algunos de sus huesos separados y unidos por un tejido cartilaginoso que posteriormente se osificará, estos huesos “troceados” se encuentran en el cráneo y también en ambas mandíbulas.

Fuentes: