Cosas de Jorge

sábado, 12 de noviembre de 2016

Biocentrismo


Biocentrismo es un término acuñado alrededor del año 1.970, el cual consiste en una teoría moral, la cual afirma que todo ser vivo merece respeto moral.

El biocentrismo proviene de la ecología radical, reivindicando el valor primordial de la vida.

Esta teoría afirma, que todos los seres vivos tienen el mismo derecho a existir, a desarrollarse, así como a expresarse con autonomía, mereciendo el mismo respeto, puesto que poseen el mismo valor.

El biocentrismo, propone que la actividad humana impacte lo menos posible sobre otras especies, así como sobre el planeta.

Su ideal son los conceptos de interacción, coevolución, complejidad de las relaciones entre las especies, la no discriminación, el trato con los animales, la cultura de lo vivo, la interactividad entre los sexos, la democracia participativa, la agricultura ecológica, así con la utilización de energías renovables.

Según el profesor Robert Lanza, la teoría del biocentrismo dice que la muerte es una ilusión.

Él dice que la vida crea el universo, y no al revés, lo cual significa que el espacio y el tiempo no existen de la forma lineal que nosotros suponemos.

Con el experimento de Thomas Young, también conocido como de doble rendija, nos razona su punto de vista el profesor Lanza.

Este experimento realizado en el año 1.801, el experimento de doble rendija, para intentar comprender la naturaleza ondulatoria de la luz, procedente de una fuente lejana, al difractarse cuando la luz pasa por dos rejillas, lo cual contribuyo a comprender la teoría de la naturaleza ondulatoria de la luz.

Más tarde este experimento ha sido fundamental para demostrar la dualidad onda corpúsculo, una característica de la mecánica cuántica.

Este mismo experimento puede ser efectuado con electrones, protones o neutrones, los cuales producen patrones de interferencia similares.

Esta teoría nos demuestra, que la materia y la energía pueden mostrar características tanto de ondas como de partículas.

El profesor Lanza también nos afirma que si el espacio y el tiempo no son lineales, la muerte tampoco puede existir en un “sentido real”.

Ciertamente pensar en otra vida, desde el punto de vista científico, es una inmensa tontería, la ciencia solo admite lo comprobable, de hecho la ciencia no cree, simplemente afirma o niega basándose en unas teorías o hechos comprobables.

Según el profesor Lanza, tiene pruebas que nos confirman una existencia mas allá de la tumba, encontrándose la explicación en la física cuántica, afirmando que la muerte que conocemos es una ilusión creada por nuestra conciencia.

Lanza cree que nuestra conciencia crea el universo, nunca al revés, además afirma que una vez que aceptemos, que tanto el espacio, como el tiempo, son herramientas de la mente, la muerte simplemente no puede existir.

Para los muy interesados en el tema les remito al libro del profesor Robert Lanza donde explica su teoría, cuyo título es el siguiente:

Biocentrismo: De Cómo la Conciencia y la Vida son las claves para entender las verdadera naturaleza del Universo”.

Una interesante afirmación del profesor Lanza es la siguiente:

“Creemos que la vida es sólo actividad de carbono y una mezcla de moléculas – que vivimos un tiempo y después nos descomponemos en el suelo”.

También afirma Lanza, que las personas creemos que morimos por la sencilla razón de que es lo que se nos ha enseñado, por lo cual nuestra conciencia enlaza la vida con los cuerpos y nosotros conocemos la muerte del cuerpo.

Según su teoría del biocentrismo, la muerte no puede ser tan terminal como nosotros creemos, clasifica el biocentrismo como la teoría del todo y la palabra biocentrismo proviene de la palabra griega “centro de vida”.

Basándose en su teoría, afirma que tanto la vida, como la biología, son lo más importante de la realidad, por este motivo la vida crea el Universo y no al revés.

También basándose en la afirmación anterior, nos cuenta que la conciencia de la persona determina la forma y el tamaño de los objetos del Universo.

Lanza nos explica cómo percibe las cosas nuestro cerebro, con una parábola…

“Una persona ve un cielo azul, y se le dice que el color que está viendo es azul, pero las células en el cerebro de una persona pueden ser cambiadas para que mire el cielo de color verde o rojo.”

“Nuestra conciencia tiene sentido del mundo, y puede ser alterada para cambiar esta interpretación”.

También Lanza afirma que el espacio y el tiempo simplemente son instrumentos de nuestra mente, si aceptamos esta teoría, obtendríamos que la muerte y la idea de inmortalidad existe en un mundo sin fronteras espaciales o lineales.

Otra interesante afirmación de Lanza es la siguiente:

“Cuando morimos nuestra vida se convierte en una flor perenne que vuelve a florecer en el multiverso” (aclarando: lo que se ve, no existe sin conciencia, nuestra conciencia da sentido al mundo).

Fuentes:

Ciertamente, este tema es un poco complejo para mi realista mente, es muy cierto que la Naturaleza lo aprovecha todo.

Sabiendo esto…

¿Cuál es la misión de la muerte?

Quizás la regeneración, o quizás la respuesta sea que tal vez la naturaleza sea consumista como nuestra sociedad, tirando lo viejo y fabricando de nuevo…

Quizás Robert Lanza tenga razón con su teoría del biocentrismo, no lo sé, ciertamente él sabe bastante más que yo sobre el tema, aunque sus afirmaciones personalmente opino que son mas una creencia que una realidad, aunque también creo que la naturaleza no destruye su obra, simplemente la regenera…

A ver cuant@s de los que leen este post se estrujan un poco de esas neuronas que poseen es sus cerebros, aunque no se decidan a comentar (si lo hacen mejor, así comparten su opinión y aprendemos todos), me conformo simplemente a que intenten comprender sea por la teoría del biocentrismo, otra cualquiera existente, o la que se le ocurra al lector, y aprovechen para pensar si hay algo después de la muerte o no.