Cosas de Jorge

miércoles, 12 de octubre de 2016

Manuscritos del Mar Muerto


Desde tiempos muy remotos se han encontrado vasijas de barro conteniendo manuscritos bíblicos.
Los Manuscritos del Mar Muerto, también conocidos como Rollos de Qurán son un conjunto de 972 documentos escritos entre los años 250 antes de Cristo y el año 66 después de Cristo.

En el año 217 después de Cristo, Orígenes, ilustre estudioso cristiano, hallo cerca de Jericó, una tinaja que contenía unos viejos libros hebreos y griegos, entre ellos una versión griega de los Salmos del Antiguo Testamento (versión diferente a la Biblia Septuaginta o Biblia de los Setenta).

Alrededor del año 800, nos cuenta Timoteo, patriarca de los cristianos nestorianos, en una de sus cartas escritas a Sergio obispo de Elam, le cuenta que en el interior de una cueva encontró manuscritos del Antiguo Testamento y de otros libros hebreos.

La mayoría de estos textos están escritos en hebreo y arameo, aunque algunos de ellos están escritos en griego.

A finales del año 1946 o principios del año 1.947, unos pastores beduinos de la tribu Ta’amireh (Jum’a y Mohammed el-Dhib), encontraron 7 de estos documentos, en el interior de una cueva cercana a las ruinas de Qurán, mientras seguían a una de sus cabras, esta cueva de denominó 1Q.

Los documentos encontrados por los pastores fueron vendidos a dos anticuarios de Belén (Jalil Iskandar Shalim y Faidi Salahi), siendo vendidos cuatro de ellos al archimandrita del monasterio sirio-ortodoxo de San Marcos, en Belén y los otros tres fueron a parar a manos del profesor Eleazar Sukenik (Mar Samuel), arqueólogo de la Universidad Hebrea de Jerusalén, el cuál al comprender el valor de dichos textos los compró en el año 1.954.

Tras estos documentos, posteriormente se fueron encontrando mas en el interior de otras 11 cuevas, entre ellas la cueva denominada 4Q descubierta en el año 1.952 por beduinos, la cual había sido vaciada de su contenido y vendido su contenido a anticuarios, se encontró una habitación subterránea conteniendo un centenar de manuscritos.

Entre el año 1.951 y el año 1.965, bajo la dirección de De Vaux (fraile dominico francés, arqueólogo e historiador), y G. L. Harding (director del Departamento de Antigüedades de Jordania), se realizaron cinco campañas excavatorias en las cuevas Qumrán.

En el año 1.956,,, los beduinos encuentran cerca de la cueva 3Q los manuscritos de la cueva 11Q, manuscritos que no surgieron a la luz hasta el año 1.961 a causa de las negociaciones del precio de los manuscritos.

El año 1.967, aun quedaba en el poder de Kando (Jalü Ikkandar Shalim), un importante manuscrito,, por el cual pedía un muy elevado precio para venderlo, solo después de la Guerra de los Seis Días, Israel incautó el manuscrito a Kando.

Tras un proceso judicial que terminaría en el año 1.969, sentenció que el Estado de Israel se quedara con el manuscrito e indemnizara a Kando con 100.000 dólares.

Muchos de estos documentos se han encontrado en muy mal estado, en Qurám se encontraron alrededor de 200 copias de los libros de la Biblia hebrea, con algunas excepciones como el libro de Ester o el libro de Nehemías, el cual forma parte del libro de Esdras, también se ha encontrado un ejemplar completo del libro de Isaías.

Otros documentos hallados son comentarios, oraciones y normas de la comunidad religiosa judía, que se cree que están relacionadas con los esenios.

Gran parte de estos importantísimos manuscritos podemos encontrarlos repartidos entre el Museo de Israel en Jerusalén, el Museo Rockefeller de Jerusalén y en el Museo Arqueológico Jordano en Ammán, aunque algunos de ellos marcharon a Europa, encontrándose en la Biblioteca Nacional de Francia (Paris) y también en la Colección Schoyen (Noruega).


Fuentes: