Cosas de Jorge

sábado, 15 de noviembre de 2014

Galletas de jengibre


En esta ocasión os traigo una receta para inútiles con los postres (como yo), una receta donde lo difícil es poner los ingredientes en un bol y amasarlos.

Yo he sido más vago y he utilizado una máquina de amasar para no mancharme las manos, pero la verdad es que se puede amasar con las manos y quedara de muerte.

La idea de esta receta la he sacado de la web “Hogar útil” en su receta “Galletas de jengibre y canela para Navidad.”

Ingredientes (30-35 galletas):

250 g de harina tamizada (pasada por un colador)
150 g de mantequilla
100 g de azúcar
1 cucharada de café colmada de bicarbonato
1 cucharada de café colmada de canela
1 cucharada de café colmada de jengibre en polvo
1 cucharada de café colmada de jengibre fresco recién rallado
1 huevo
Sal
Azúcar glas
Elementos para decorar (opcional)
Para decorar podéis no usar nada, o lo que tengáis perdido por vuestro armario, yo he utilizado fruta escarchada, cerezas confitadas, escamas de chocolate y estrellitas de azúcar de colores, pero todo esto es opcional.

Preparación:

La preparación de esta receta es facilísima.

Introducimos en un recipiente, lo suficientemente grande, como para poder trabajar la totalidad de los ingredientes, con facilidad y colocamos en el recipiente la harina, el azúcar, la canela, el bicarbonato, los dos jengibres y un toke de sal.

Damos un golpe de microondas a la mantequilla (alrededor de un minuto) y agregamos al recipiente donde tenemos el resto de los ingredientes.

Batimos un huevo y lo agregamos también al resto de los ingredientes.

Amasamos bien todos los ingredientes y dejamos reposar media horita como mínimo para que se integren bien todos los ingredientes.

Amasamos de nuevo y estiramos la masa con el rodillo.

Con la ayuda de un corta pastas damos la forma deseada a las galletas, decorándolas con lo que tengamos perdido por la cocina (chocolate, cerezas, etc).

Horneamos alrededor de 30 minutos a 150 grados.

Decoramos rociándolas con azúcar glass.

Dejamos enfriar y guardamos en un bote hermético.