Cosas de Jorge

domingo, 12 de octubre de 2014

Gazpacho de remolacha


Antes que nos llegue el frío, aprovecho a realizar el que creo que será el último de la temporada, pero este es raro entre los raros.

La culpable de que realice este gazpacho se llama Elisa, del blog “Que no te falte perejil” y que además gano un premio con él, felicidades de nuevo por mi parte.


La verdad es que con este gazpacho, poca variación le he realizado, solo he modificado las cantidades, que tampoco quería comer gazpacho toda la semana y además del sabor de la remolacha, tampoco me fiaba mucho… ya lo comprobareis, aunque el resultado, antes de ponerse fresco, para mi gusto ha quedado estupendo.

Ingredientes (4 personas):

3 tomates maduros medianos
1 rebanada de dedo y medio de grosor de remolacha
1 pimiento morrón pequeño rojo (lo suyo sería ponerle la mitad, por no dejar trozos por la nevera, pues a la cazuela)
1 huevo duro
1 diente de ajo
Aceite
Sal
Vinagre
Pensaba sustituir la nata por un vasito de leche, pero se me olvido ponerlo, así que sin leche se quedó.

Preparación:

Apañamos un recipiente lo suficientemente grande para que nos quepan sobradamente los ingredientes para que la batidora no nos salpique mucho.

Lavamos y troceamos los tomates.

Cortamos a cuadraditos la remolacha y limpiamos todo (parece mentira que manche tanto), uniéndola a los tomates.

Troceamos el pimiento y también al recipiente, desechando las semillas y el rabito.

Pelamos y lavamos el huevo cocido, troceándolo y juntándolo con el resto de los ingredientes.

Pelamos el diente de ajo, lo fileteamos y con los demás.

Añadimos la sal, el aceite el vinagre y trituramos todo muy bien.

Si os queda muy espeso podéis añadirle agua para que adquiera la textura deseada, yo prefiero comerlo sin añadirle agua, mojando sopitas, pero este no sé si mojare sopitas o lo comeré a cucharadas, ya se verá cuando lo cate fresco.

La verdad es que los gazpachos que venden en los supermercados (los que yo he probado), son para mi gusto muy líquidos, además de generalmente tener demasiado sabor a vinagre, eso solo se puede beber.

Lo reserváis en el frigorífico y servís bien frío.

Consejo, a la hora de servir podéis ponerles unos cubitos para mantener su frescura (yo a no ser que sea un día de mucho calor, no pongo cubitos, cuanto más espesito mejor).