Cosas de Jorge

sábado, 30 de agosto de 2014

Gazpacho solido



En esta ocasión os presento un originalísimo gazpacho, la idea la saque de la web, Facilisimo, del espacio de “Tererecetas”, en su originalísima receta de “Mousse de gazpacho y sandía”.

Realmente, la receta original es más espectacular, sin la menor duda, pero como soy vago, además como siempre, aproveche para gastar unos restos de sandía que andaban perdidos en la nevera, para hacer cuadraditos y que me sobraran recortes, como que no me cuadraba, además me daba pereza enmoldar para después desmoldar el gazpacho, entonces opté por unir la sandía triturada al gazpacho y colocarla en recipientes individuales, así seguro que no tenía problemas de desmoldaje… por cierto no lo he intentado…


Ingredientes (6 raciones):

4 tomates maduros medianos
2 lonchas no muy grandes de sandía (en mi caso, de la que no tiene semillas)
1 pimiento rojo chiquitín
1 huevo cocido
½ cebolla
2 dientes de ajo
1 pepino
4 láminas de gelatina
Aceite
Sal
Vinagre

Preparación:

En primer lugar colocamos las láminas de gelatina en un vaso con dos deditos de agua, para que vaya hidratándose.

En un cazuela lo suficientemente grande para contener todos los ingredientes, iremos montando nuestro gazpacho.

Lavamos los tomates, desechamos la parte del tallo y los troceamos e introducimos en la cazuela.

Lavamos, desechamos la parte dura y las semillas del pimiento, troceándolo, uniéndolo a los tomates.

Pelamos y troceamos el pepino, y a la cazuela con él.

Pelamos los dientes de ajo, los fileteamos y también a la cazuela.

Eliminamos la piel de la sandía, la troceamos, y a la cazuela.

Pelamos el huevo cocido, lo troceamos y lo unimos al resto de ingredientes.

Si la gelatina no está completamente disuelta, podemos favorecer su disolución calentando un minuto o dos al microondas el agua con la gelatina.

Una vez bien disuelta la gelatina la añadimos a la cazuela.

Ahora trituramos con la batidora.

Añadimos aceita, sal y vinagre al gusto, batimos un poco más, probamos y rectificamos a nuestro gusto el punto de sal, aceite y vinagre.

Repartimos en moldes individuales y reservamos en el frigorífico hasta antes de servir.