Cosas de Jorge

jueves, 28 de agosto de 2014

Christian Felber



Seguramente el nombre de Christian Felber, un simple profesor de economía, filólogo y psicólogo, que nació el 9 de diciembre de 1.972 en Salzburgo, no os suena de nada.

En el año 1.996, Felber se gradua con una maestría de Filología Románica.

En el año 2.000 se convierte en miembro activo de Attac en Austria.

En el año 2.004, Felber comparte su tiempo entre ser bailarín de danza contemporánea, profesor y divulgador de la teoría de la Economía del Bien Común.

En el año 2.006, Christian Felber publica sus 50 propuestas para un mundo más justo.

Tras publicar estas propuestas, Felber descubrió que en la actualidad el dinero no es un medio, si no que el único fin del dinero es atesorarlo.

Si una empresa puede aumentar sus beneficios corrompiendo la democracia, simplemente lo hace y se queda tan ancha.

En el año 2.008 comenzó a ser profesor de economía de la Universidad de Viena (Wirtschaftsuniversität Wien).

También en  el año 2.008, publicó su libro “Nuevos valores para la economía”.

Entre las propuestas de Felber destaca que el sueldo este limitado a 20 veces el sueldo del salario mínimo interprofesional.

También Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial, propuso en Davos la limitación de la renta en el factor 20 (lo dicho en el párrafo anterior), aunque los medios de comunicación acallaron esa idea.

Un ejecutivo financiero norteamericano puede llegar a tener una diferencia del salario mínimo de más de 300.000 veces…

El 31 de octubre del año 2.008, el Día de la Reforma Protestaste fue uno de los primeros signatarios de la “¿En paz con el Capital?”, un llamamiento contra la regularización de la Iglesia Evangélica y el poder de la Economía.

En el año 2.009, cofundo Felber el Movimiento Austria (Bewegungsstiftung Österreich).

Poco más tarde, en el año 2.010 inicia el proyecto Banca Democrática.

Felber, en unión de un grupo de empresarios desarrolló un innovador modelo económico, como alternativa teórica al capitalismo de mercado y la economía planificada, un modelo denominado Economía del Bien Común o Economía del bienestar público.

También, creo que a la mayoría tampoco os sonara el movimiento de justicia global Attac en Austria, ni tampoco la Banca democrática, pero a Christian Felber seguro que le suenan esas dos organizaciones, puesto que ha sido su fundador.

Realmente, Christian Felber ocupa este espacio por otro motivo, el desarrollo de un nuevo modelo económico internacional conocido como Economía del bien común (EBC).

En el mes de agosto del año 2.010, publica Felber en la editorial Deusto “La economía del bien común”.

En octubre del año 2.010, se llego a implantar un modelo teórico del sistema económico del bien común, (unas jornadas denominadas “Repensar la empresa”), adoptado voluntariamente por varias empresas, cumpliendo estas los requisitos del sistema, grupo de empresas que actualmente forman un movimiento político para presionar al gobierno, para que los principios económicos de este sistema económico sean plasmados en las leyes.

Los principios generales de la Economía del bien común, se basan en adaptar la economía real capitalista, sistema primado por el afán de lucro y la competencia a los principios constitucionales recogidos en la Constitución de Baviera.

La misión de la economía del bien común, tiene como principios básicos, los valores humanos, la confianza, la honestidad, la responsabilidad, la cooperación, la solidaridad, la generosidad, la compasión, etc.

Los defensores de la economía del bien común, optan por favorecer legalmente a las empresas que lo adopten, para que estas puedan sobrevivir a las empresas que utilizan el actual sistema de mercado.

La actual economía de mercado, se mide por medio de indicadores tales como el PIB o los beneficios, sin importar los seres humanos o nuestro planeta.

La economía del bien común utiliza como indicadores, la dignidad humana, la solidaridad, la justicia social, la sostenibilidad ecológica, la democracia con los proveedores y clientes.

También la economía del bien común propone un límite a la propiedad humana y a la herencia.

En reino de Bután, es el único país que no utiliza como medida el famoso PIB, en la actualidad.