Cosas de Jorge

sábado, 3 de mayo de 2014

Lago Karachay



En esta ocasión nos iremos de viaje, conoceremos un pequeño lago ruso, este lago está situado al sur de los Montes Urales.

En la década de los años 40, los rusos se vieron obligados a trasladar a esta zona la producción de su armamento, para evitar la invasión alemana.

En el año 1.951, este lago fue utilizado como depósito de residuos radiactivos procedentes de una planta de combustible nuclear, una planta situada en la ciudad de Ozyorsk (actual Cheliábinsk), esta planta nuclear era la planta de Mayak.

La planta de Mayak, dedicada al reprocesamiento de combustible nuclear fue construida con prisas y en secreto entre los años 1.945 y 1.948, su misión consistía en refinar y acondicionar el plutonio para utilizarlo en la fabricación de armamento.

Este armamento era el proyecto de fabricación de la bomba atómica por Rusia, para obtener la superioridad armamentística sobre los Estados Unidos.

Por este motivo se instalaron cinco reactores nucleares, un tiempo después la planta fue dedicada al tratamiento de armas decomisadas, así como al tratamiento de los residuos de los reactores nucleares.
La misión actual de dicha planta es la producción de tritio y radioisótopos.

Esta planta libero grandes cantidades de agua radiactiva en lagos cercanos, así como en el rio Trecha, el cual desemboca en el río Obi.

Muchos de los trabajadores de los años 50 y 60 se cree que murieron posteriormente a causa de las radiaciones soportadas.

A partir del año 1.951, se comenzó a utilizar el lago Karachay  como depósito de basura nuclear, que según el Worldwatch Institute, actualmente es el lago más contaminado del planeta.

El 29 de septiembre del año 1.957 se produjo la explosión, no nuclear, de un tanque de residuos nucleares en la planta de Mayak, la cual mato a más de 200 personas, hizo evacuar a 10.000 personas y expuso a radiación a 470.000 personas.

Este accidente fue mantenido en secreto por el estado y los primeros conocimientos sobre él fueron los comentarios que realizó sobre el tema un biólogo ruso, Jaurès Medvedev, el cual había emigrado a Inglaterra.

A partir del año 1.960 este lago comenzó a secarse.

En 1.968, época de gran sequía, provocó que el lago Karachay se secara aún mas, permitiendo que el viento levantara el polvo radiactivo “bañando” a medio millón de personas con él.

Entre los años 1.978 y 1.986 el lago fue cubierto por unos 10.000 bloques de cemento para evitar que la sedimentación se traslade.

La planta de Mayak fue mantenida en secreto por el gobierno ruso hasta el año 1.990.

Boris Yeltsin no firmo hasta el año 1.992, el decreto que abrió la zona, para que científicos occidentales pudieran visitar y estudiar la zona.

En el año 1.994 un informe revela que el agua contaminada todavía presente en el  lago se está filtrando a través de aguas subterráneas hacia el pantano Asanov.

Actualmente el cáncer es una importante causa de mortalidad entre los trabajadores de la planta.


Algunos expertos afirman que la radiactividad ha alcanzado el rio Techa y puede que llegue a alcanzar el Océano Ártico.