Cosas de Jorge

jueves, 8 de mayo de 2014

Cloranfenicol


El cloranfenicol consiste en un antibiótico que se obtuvo de una bacteria del suelo, la Streptomyces venezuelae.

Este antibiótico fue aislado por vez primera en el año 1.947 en una muestra de tierra obtenida en Venezuela.

El cloranfenicol tiene un color blanco y cristalino, neutro, de sabor muy amargo.

Para evitar su desagradable sabor se utiliza una técnica de esterificación con ácido palmítico, así se consigue palmitato de cloranfenicol, sustancia insípida que mantiene la eficacia terapéutica del cloranfenicol.
Este fármaco se mantiene estable en soluciones neutras y ácidas.

El cloranfenicol es soluble en el agua moderadamente, aunque se disuelve mejor en alcohol o éter.

Dicho fármaco al ser administrado se distribuye en casi todos los tejidos y líquidos del organismo, incluyendo el líquido cefalorraquídeo, riñones e hígado.

En 1.947 se utilizó este fármaco para tratar un tifus endémico en Bolivia dando unos estupendos resultados.

En el año 1.950, se descubrió que el cloranfenicol puede ocasionar discrasias sanguíneas graves y letales.

La discracia sanguínea, consiste en una enfermedad de la médula ósea que puede afectar también tanto al hígado como al bajo o ambos.

Sus síntomas son problemas de sangrado por problemas con las plaquetas, debilidad en el color de la piel por problemas con los glóbulos rojos o infecciones frecuentes por problemas con los glóbulos blancos.
Este fármaco es térmicamente estable y efectivo especialmente ante los estafilococos.

A pesar de ser un fármaco muy efectivo, a causa de sus efectos secundarios (daña la médula ósea), se reserva para pacientes con infecciones graves de meningitis, tifus, fiebre tifoidea y fiebre de las montañas rocosas.

La OMS recomienda su uso en países del tercer mundo, a pesar de sus efectos secundarios, ante la ausencia de tratamientos de menor coste.

El cloranfenicol también es utilizado en forma de solución oftalmológica, utilizándose para el tratamiento de infecciones oculares como la conjuntivitis, queratitis no herpética, iritis…

Los efectos secundarios de este medicamento puedes ser de tipos diversos:

Hemáticos; provocando anemia aplástica, anemia hipoplástica, granulocitopenia y trombocitopenia.
Del sistema nervioso central; pudiendo producir cefalea, depresión leve, confusión, delirion, neuropatía periférica.

Gastrointestinales; náuseas, vómitos, diarrea, estomatitis.

Problemas dérmicos; comezón, edema angioneurótico.

También puede provocar el síndrome del niño gris que lo genera una dosificación excesiva y se manifiesta entre los dos y mueves días de tratamiento, provocando vómito, taquipnea, distensión abdominal, cianosis.

La peor reacción que provoca el cloranfenicol  es la depresión de la médula ósea, su peor efecto y el más peligroso, lo cual puede llevar al paciente a sufrir una anemia aplástica lo cual es irreversible.

Este artículo está basado en el post de la Wikipedia “Cloranfenicol”