Cosas de Jorge

jueves, 20 de marzo de 2014

Solomillo relleno




En esta ocasión me complico un poco la vida y siguiendo la receta de la web “Hogar Util” de la mano del archiconocido Argüiñano, imito su post “Receta de popietas de solomillo de cerdo en salsa de piña”.

La verdad la receta es que esta receta resulta espectacular.

Ingredientes para 4 personas:

1 solomillo de cerdo
12 higos secos
200 ml de zumo de piña
1 cucharada de maicena
1 vaso de vino blanco seco (moriles)
2 cucharadas de miel
Sal
Pimienta

Preparación:

Aunque la verdad es que la receta parece muy complica, no es dificil realizarla, además queda espectacular en el plato, para el ojo y el paladar.

Otro gran secreto para el éxito de esta receta en la mesa es el acompañamiento, Argüiñano lo acompaña de una potente ensalada de escarola, pero yo he preferido acompañarla unas sencillas y espectaculares patatas al microondas, que es una receta que os aconsejo la guardéis como un sano, sencillo y delicioso acompañamiento para carnes, pescados y fritos.

Lo único complicado de la receta es filetear “a lo largo” el solomillo, pero con un cuchillo que no sea de sierra y que este bien afilado no es difícil si tenéis un poco de práctica, si no queréis correr riesgos, le pedís a vuestro carnicero que os lo filetee.

En primer lugar cortamos el rabillo de los higos y les damos un corte para que se hidraten con facilidad.

Dejamos los higos en remojo en el zumo de piña que utilizaremos para realizar la salsa, así hidratamos estos y damos sabor al zumo de piña.

Mientras los higos se hidratan preparamos el solomillo.

En mi caso he preferido filetearlo yo, en lugar de sacar seis filetes como Argüiñano (además es más fácil) he preferido hacerlo solo 4 filetes y servir un solo rollito de solomillo por comensal.

Una vez fileteado el solomillo lo salpimentamos.

Colocamos dos higos (hidratados) en el extremo de cada filete de solomillo y sobre ellos enroscamos el largo filete.

Con la ayuda de dos palillos “cosemos” el filete y aguantamos los higos.

En una bandeja de horno, añadimos un chorrito de aceite junto con el vino.

A continuación colocamos los filetes enrollados de solomillo e introducimos al horno alrededor de una hora a unos 200 ºC, no es necesario precalentarlo.

Cada 15 minutos vamos dando la vuelta a los envueltos de solomillo y cuando el dorado este a vuestro gusto retiráis y servís.

Mientras dura el proceso del horneado podéis preparar la salsa.

En una sartén (o cazo) colocáis un chorrito de aceite de oliva, el zumo de piña donde hemos hidratado los higos, la miel y los higos que nos han sobrado y calentamos a fuego lento.

Cuando comience a hervir espesamos la salsa con una cucharada sopera de maicena diluida en agua fría.
Le damos un hervor y trituramos con la batidora.

Colocamos la salsa en la salsera y que cada comensal se sirva a su gusto.