Cosas de Jorge

lunes, 31 de marzo de 2014

Firestrike



Desde los años 60 ha sido un sueño hacer una realidad el rayo de la muerte, lo que hoy conocemos como rayos láser.

Un rayo láser puede tener la potencia suficiente como para quemar el acero.

Aunque, la diferencia entre cortar una cuchilla de afeitar en el laboratorio, o derribar un misil en vuelo, eran cosas muy diferentes, además los láseres tenían toda una serie de problemas tales como su calentamiento que les generaba su energía, la interferencia de la atmosfera y el grueso del aparato que se deseaba destruir.

En los años 80, Estado Unidos invirtió gran cantidad de dólares en  láseres de misiles antibalísticos, Gran Bretaña invirtió en un sistema para deslumbrar a los pilotos y la URSS experimentaró montado un láser en un tanque.

En los años 90 los EEUU colocaron un láser antimisiles en el interior de un Boeing 747.

La firma Northrop Grumman, el 13 de noviembre del año 2.008 presento  su Firestrike (JHPSSL) la primera arma laser preparada para el combate.

El láser Firestrike se desarrollo con una filosofía distinta a todas las anteriores, se creo un láser poco potente para después ir ampliando su potencia a escala.

Esta arma consiste en un láser de bloques modulares, de 15 kw que puede combinarse con otros sistemas, o combinarse de manera que puede alcanzar la potencia de 100 kw.

Este equipo viene equipado con fuente de alimentación propia (LCSA), también suministrada por Northrop Grumman, el cual puede disparar de manera continuada, mientras se mantiene su potencia y la refrigeración del equipo mantiene estable su temperatura.

Cosiste en un arma de alta potencia, la tecnología de estado sólido tiene un gran potencial, con capacidad multi-misión y multi-plataforma.

Los láseres eléctricos son un estupendo complemento a las arma cinéticas, con la ventaja de su velocidad, precisión y protección en el campo de batalla.

En el año 2.012, Northrop Grumman fabrico Gamma, un nuevo producto de la generación Firestrike pero con una alta energía, siendo un láser sólido más ligero, más pequeño y más resistente que los láseres anteriores.

Este láser denominado Gamma tiene una potencia de 13,3 kw y puede ser emitido durante una hora y media con un rendimiento estable.

La ventaja de este sistema es que aunque su láser tiene muy poca potencia se puede unir o otros láseres e irla sumando, de esta forma se puede conseguir un rayo potente con una baja potencia energética y un tamaño reducido.

Lo más valorado de Gamma era su robustez y su inferior peso.