Cosas de Jorge

sábado, 25 de enero de 2014

Cremona



El otro día vi un vídeo, donde Matías, con una verborrea muy original y simpática, nos muestra cómo realizar una cremona.

En primer lugar os contare que una cremona, es como una rosca de pan realizada con masa de hojaldre y podríamos decir que con forma de sol, en Argentina se suele comer como acompañamiento del mate (una infusión muy popular en Argentina).

Aunque no me han quedado muy bonitas, además de que me han quedado un poquito demasiado tostaditas, en lugar de redondas las he hecho elípticas para poder colocarlas en la placa del horno, el bollito chiquitín es la masa sobrante de recortar los bordes de ambas cremonas.

Aunque he puesto la mitad de los ingredientes que nos dice Matías, me han salido dos cremonas, después de meterlas en el horno se me ocurrió que la masa de una la podría haber congelado para otra ocasión, pero ya era demasiado tarde.

También quien no quiera manchar la cocina de harina, puede realizar esta cremona, con una lámina de hojaldre, de esas que se venden congeladas, solo estirarla, darle forma, realizar los cortes y hornearla, entonces se simplifica mucho la receta, puesto que lo complejo es realizar la masa de hojaldre, masa que nunca había realizado yo.

Bueno pues, pasemos a la receta.

Ingredientes para realizar dos cremonas:

500 g de harina (yo le puse harina normal)
12,5 g. de levadura fresca (media pastilla del Mercadona)
300 g de agua
1 cucharada sopera rasa de sal
1 cucharada sopera rasa de azúcar
100 g de mantequilla

Preparación:

Calentamos ½ vaso de agua (100 g.) un poco en el microondas, hasta que se temple (alrededor de 1 minuto).

Agregamos al agua templada el azúcar y la levadura rompiéndola con los dedos.

Dejamos reposar 10 o 15 minutos para que la levadura fermente (el azúcar colabora en la fermentación).

Mientras en la encimera colocamos ½ kg. de harina, en un montón y en su centro hacemos un volcán, donde verteremos el agua y la mezcla de agua y levadura.

Por la parte exterior del volcán, colocaremos la sal, para que no entre en contacto con la levadura.

Dejamos así unos 15 minutos más para que la levadura siga fermentando.

Pasados estos 15 minutos vamos mezclando la harina con el agua poco a poco hasta hacer la masa.

Hacemos la masa y la dejamos reposar una hora (se puede menos, pero a mas rato este más nos levara la levadura).

Pasada esta hora estiramos la masa, dándole forma de rectángulo y con un grosor de algo menos de un centímetro.

Mentalmente dividimos el rectángulo en tres partes y engrasamos con la mantequilla abundantemente la parte central.

Doblamos una de las partes que no tienen mantequilla sobre la mantequilla y la parte restante sobre la parte que hemos puesto sobre la mantequilla (si no tienes clara mi explicación, te remito al video de Matías), dejándose reposar otra horita.

Pasada esta horita se vuelve a estirar la masa y se vuelve a doblar de la misma forma anterior (sin agregar la mantequilla).

De deja reposar otra horita.

En este punto es donde habéis de empezar quien utilice masa de hojaldre congelada.

Se vuelve a estirar la masa, dándole forma de rectángulo.

Se corta el rectángulo por la mitad (ahora es el momento donde debía haber guardado yo, la masa de la segunda cremona en el congelador).

Cortamos el borde no cortado y las puntas de la mitad del rectángulo con el cual realizaremos nuestra cremona.

Doblamos este rectángulo longitudinalmente sobre sí mismo.

Marcamos con la parte no cortante del cuchillo el rectángulo obtenido longitudinalmente, dividiéndolo, pero sin cortarlo, solo marcarlo.

Ahora por la parte de corta, perpendicularmente a la marca vamos realizando cortes en la masa de unos dos centímetros.

Colocamos sobre la bandeja del horno papel de hornear.

Sobre el papel colocamos nuestra cremona y horneamos unos 20 minutos a 200 grados.

Al final gratinamos unos 6-7 minutos hasta obtener el grado de dorado deseado, sin que se os queme.


Como explicar con palabras el manejo de la masa es complejo, os recomiendo que veáis el video de Matías, que seguro que lo veréis mejor que con mis letras.